¿Dispuesto a vivir?

Vivir significa enfrentarse a la vida. Reir, discutir, sentir. Enfadarse y alegrarse. Opinar. Aceptar y rechazar. Vivir comprende un término base: luchar. Desear no morir. Querer seguir adelante siempre. Vivir significa querer vivir bien. No dejar que el tiempo pase y morir deprimido. Intentemos hacer que nuestra vida sea mejor. Hablemos... No sé, ¿de vivir?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Alzando el vuelo



Con mi coraza restablecida nuevamente puedo volver a hablar con cierta esperanza de nuevo. Ya no estoy roto, me he rehecho, arreglándome a mí mismo, vuelvo a tener el mi mundo en mi espalda, con doscientas cadenas de titanio reforzado sujetándolo y, finalmente, pero no menos importante, puedo respirar de nuevo. Ahora sí puedo decir que empieza una nueva etapa de verdad. Una etapa de tranquilidad en la que vuelvo a ver lo que acontece a mí alrededor con serenidad, pese a que mis argumentos diarios disten bastante de eso, es parte del papel. He alzado el vuelo. No voy a alterarme, voy a aceptar las cosas con madurez, se han terminado las insulsas vendettas. Eso sí, que la llama del rencor se haya apagado no quiere decir que, si a alguien se le ocurre lanzarme una chispa, no vuelva a encenderla con unas proporciones devastadoras.

Pasaré a ser un mero observador del mundo que me rodea y forjaré mis opiniones con esa información. Se acabó el rayarme por tonterías, por cosas que no son y por presentimientos anodinos. A partir de ahora estará lo que esté y, con ello, se marchará lo que mi mente decida inventarse.

Siempre he sido bueno haciéndome mis propias películas, viendo como un grano de arena aumentaba hasta convertirse en una piedra que eclipsaba el sol. Me he aburrido. Ahora simplemente desplegaré las alas y observaré, analizaré y llegaré a una conclusión metafísica. No voy a permitir que las cosas me afecten como antes, simplemente dejaré que se acerquen hasta rozarme y trabajaré con ese atisbo. Se termino el terminar sacado de quicio y se acabó lo más importante, mi incapacidad para llorar. No me hará falta, no pienso permitir que nada me afecte hasta ese extremo. Es un nuevo yo, replanteado de una nueva forma. Que mi coraza de 20 años de rodaje se esfumara ha permitido crear una nueva. Una nueva a partir de atisbos de la pasada, manteniendo las mejores partes, pero ante todo, manteniendo algo esencial: mi capacidad de no sentir o, mejor explicado, mi capacidad de impedirme sentir demasiado e implicarme.

En el aire tengo una nueva perspectiva, todo está lejos, abierto a ser analizado y observado. Sin manipulaciones, manteniéndome a salvo. Volveré a tener que fingir ciertas cosas. Como antiguamente, los sentimientos creados a partir de cosas inherentes se quedarán en eso, los sentimientos reales me los guardaré, esperando a que, si algún día aparece, un arquero me alcance y podamos discernir juntos sobre todo esto. Mientras tanto, volaré solo, como estoy acostumbrado.

2 comentarios:

ptdfsa dijo...

Volar solo es necesario, y conocerse es primordial... lo curioso es que nunca dejamos de aprender cosas nuevas de nosotros mismos, y eso es lo que nos hace crecer y creer que podemos seguir haciéndolo, una y otra y otra vez.

Espero que esos atisbos te permitan ser libre en cada cosa que hagas, que por muy acolchada que esté tu coraza por dentro, no dejes de ser consciente de los palos que te da la vida, para aprender de ellos... y la próxima vez ser más rápido :P


que me gusta este espacio, majo!
:) sigue plasmando tus cositas aquí, que yo te comentaré, así le damos vida y ritmo a esto, q cada vez hay menos bloggers en el mundo xD

Danny Confessor dijo...

Así da gusto que te comenten!
Y sí, mi coraza esta acolchada, pero es traslucida para que pase la luz. De ahí la parte de observación, para aprender a sufrir menos y a saber llevar los golpes, y así, algún día, fingir que estoy bien para estarlo de verdad.