¿Dispuesto a vivir?

Vivir significa enfrentarse a la vida. Reir, discutir, sentir. Enfadarse y alegrarse. Opinar. Aceptar y rechazar. Vivir comprende un término base: luchar. Desear no morir. Querer seguir adelante siempre. Vivir significa querer vivir bien. No dejar que el tiempo pase y morir deprimido. Intentemos hacer que nuestra vida sea mejor. Hablemos... No sé, ¿de vivir?

jueves, 15 de septiembre de 2011

Ponte en pie


Nadie nunca se paró a comentarme como la vida puede dar tanto giros, tan inesperados, y hacer que lo que todo eran sonrisas termine en llanto. Leyendo mis últimas entradas no puedo evitar llorar. Esperanza, etapas, increíble... Alcancé mis sueños al conocerle, pero ahora todo se ha vuelto borroso y difuminado.

Durante los meses junto a él la foto de mi futuro se clarificó y en el futuro me veía a su lado, sonriendo. Sin embargo ahora la foto se ha velado, todo se ha vuelto oscuro y vuelvo a estar en el punto donde me hallaba meses atrás, perdido, sin saber qué camino seguir, en que creer ni hacia donde he de continuar. A día de hoy he tomado la opción más sencilla, vivir. Eso no implica entrar en una vorágine de locura como antiguamente, no, sino que se trata de dejar que los días pasen, sin esperar nada, simplemente que algo de nuevo haga que mi mundo remonte.

Hace casi un mes desde que mi mundo se resquebrajó y salir de fiesta a día de hoy sigue siendo una de las experiencias más gratificante y duras que padezco. Ver a otras personas me devuelve algo de alegría, pero me recuerda que ya no está a mi lado, intentar no terminar llorando es uno de mis objetivos. Hay muchas veces, cuando me voy a la calle a pasear, que me imagino que está a mi lado, andando conmigo, hablándome de cualquier tontería y yo sonrío. Es entonces cuando su efigie desaparece y vuelvo a estar solo, pero ya no lloro, solo lo echo de menos.

Quizás mi problema es que me subestimo. La mayoría de mi vida he estado solo, gran parte de ella sin ni siquiera amigos. No soy un mal compañero de viaje, el problema es que me he tropezado y he hincado las rodillas en el suelo. Lo de tener alguien al lado es muy gratificante y a lo bueno uno se acostumbra rápido. Realmente no puedo levantarme, lo intento y lo intento, dejándome cada día más fuerzas y sangre en hacerlo. El caso es que ya lo dice la frase que me repito a mí mismo todos los días, nunca pierdas la esperanza. Voy a levantarme, mis heridas sanarán y podré volver a correr y quizás, algún día si las cosas deben salir así, alcance a alguien en mi carrera que me acompañe hasta el final.

El tiempo pasa, los sentimientos cambian y las personas aprendemos de ellos. Estoy cansado de estar de rodillas, ha llegado la hora de ponerme en pie, de volver a volar. Todo duele, muchísimo, pero me estoy haciendo a ese dolor, a convivir con él, hasta el día en que ya no esté, todo sea un vago recuerdo y, al pensar en ti, no pueda evitar sonreír, porque me hiciste feliz, muy feliz, y no te guardo ningún rencor por ello. No soy de hacer locuras, pero tú eres una de las locuras que no me cansaría de repetir nunca.

Pero hay que avanzar, no puedo quedarme estancado viendo la vida desde esta perspectiva. Necesito volver a sonreír, tú siempre estarás en mi recuerdo a menos que decidas lo contrario y un día vuelvas a aparecer en mi vida. Pero mientras, necesito volver a sentir, quiero gritar, saltar, correr, reír... Tengo que ponerme en pie.

P.D.: Siento no escribir más a menudo, pero últimamente mi imaginación está escasa de ideas, así que si en algún momento queréis que hable de algún tema específico o que comente mi opinión al respecto de algo podéis perfectamente dejar un comentario que lo tendré en cuenta.

1 comentario:

sanoro83 dijo...

Ánimo, no decaigas. Como bien dices, hay que levantarse y acostumbrarse a ese dolor, que cuando te des cuenta ya ha desaparecido. Y leyendo esta entrada, ha venido a mi mente lo que he vivido yo no hace tantas semanas, que me pasó algo parecido. La persona que estaba a mi lado se fue sin ni siquiera decir porque. Me dolió mucho (bueno, aún me duele), pero tengo que seguir adelante.

Ánimo y ha seguir viviendo.